Es conocido que los socios realizan sus aportaciones, fundamentalmente, cuando la sociedad se constituye y, posteriormente, en las ampliaciones o aumentos de capital que realiza la sociedad. En ambas situaciones las aportaciones pueden ser dinerarias no dinerarias recogiéndose, generalmente, en el capital social, por tanto en el patrimonio neto (fondos propios), desde que la operación societaria que genera las aportaciones sociales queda inscrita en el Registro Mercantil, de acuerdo con lo establecido en el nuevo Plan General de Contabilidad (PGC).

No obstante, es frecuente que en las dos operaciones comentadas las aportaciones de los socios
no se desembolsen íntegramente en el momento de formalizar la operación, desembolso que se realizará cuando se acuerde por los órganos correspondientes (acuerdo que origina los conocidos
dividendos pasivos); por ello, nos podremos encontrar con aportaciones íntegramente desembolsadas, aportaciones sin desembolsar pero exigidas y, además, otras aportaciones sin exigir.
En esta situación, resulta interesante la
ubicación patrimonial de las aportaciones de los socios que figuran
capital social y su
incidencia cuantitativa en el
patrimonio neto, conforme se muestra en el esquema siguiente:
Por una parte, tanto los desembolsos realizados como los desembolsos pendientes exigidos, representan elementos del patrimonio neto y las resepctivas contrapartidas ubicadas en el activo corriente.
Por la otra, los
desembolsos pendientes no exigidos computan como
partidas minoradoras del patrimonio neto. No obstante, habría que recordar que estos desembolsos no exigidos que cuantitatiamnete
no son patrimonio neto, en determinadas situaciones (
aplicación de resultados, reducción de capital obligatoria y disolución de la sociedad) sí computan su importe en el patrimonio neto (véase un análisis detallado
aquí).
Convendría recordar que el PGC califica el
Capital Social como el
capital escriturado en las sociedades que revistan forma mercantil, salvo cuando atendiendo a las características
económicas de la emisión deba contabilizarse como
pasivo financiero.
Añade, que hasta el momento de su inscripción registral y tratándose de sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada y comanditarias por acciones, la emisión y suscripción o asunción, de acciones o participaciones, respectivamente, se registrará de conformidad con lo dispuesto en el subgrupo 19 (Situaciones transitorias de financiación), esto es, no figuran en el subgrupo 10 (Capital) y sí en la cuenta (194) Capital emitido pendiente de inscripción, que recogerá el Capital social y, en su caso, prima de emisión o asunción de acciones o participaciones con naturaleza de patrimonio neto emitidas y pendientes de inscripción en el Registro Mercantil, figurando en el pasivo corriente del balance, con signo negativo, dentro del epígrafe Deudas a corto plazo, incluso aunque las aportaciones estén íntegramente desembolsadas, lo que genera una situación un tanto peculiar (aportaciones al capital totalmente realizadas que se presentan en el balance como pasivo corriente) que en la segunda parte de esta entrada analizaremos con mayor detalle.
Para concluir, en la tabla siguiente puede observarse las cuentas contables implicadas en las aportaciones de los socios, con naturaleza de patrimonio neto, y su ubicación patrimonial en función de si se ha producido, o no, la inscripción en el Registro Mercantil de la operación correspondiente.
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